Fue bonito mientras duró (78-67)

Snatt's, FemenÍ Sant Adrià, baloncesto, LF2, Jornada 7
Sergio Orozco

CRÓNICA. Esta frase se puede achacar a varios momentos de la vida, pero a nivel baloncestístico, y en especial, en este partido, se puede asociar a la actuación del Snatt´s en los tres primeros cuartos, donde el equipo de Sant Adrià, logró aguantar el ímpetu local con grandes jugadas y sobre todo con una sensacional actuación de Ainhoa López e Itziar Llobet, que realizaban sendas combinaciones con Marta Claret o con Olga Ruano a lo largo del partido pero que fueron insuficientes, en el último cuarto, donde emergió, cual geiser, la figura de Maria José Bolonio, para dinamitar con dos triples al más puro estilo sin pizarra, es decir, en mitad de un contraataque sin rebote o con su par prácticamente subida encima, para dar la victoria final al equipo de San Blas 78 – 67.

En el primer cuarto ambos equipos comenzaron tanteándose, que si tu penetras, yo te devuelvo a jugada con otra penetración, y así con un triple, un 2+1, o una simple canasta en jugada individual, hasta que Ainhoa López, comenzó a endosar a la canasta rival, sendos triples, que hicieron que las de Jordi Vizcaíno se fuesen 5 arriba al término del cuarto. 16 – 21.

En el segundo cuarto, las de Juanma Ruiz dieron la vuelta a la tortilla, hasta conseguir empatar el partido al descanso 34 – 34, gracias a la enorme actuación en la pintura de la canaria Daría Varas, autora de 19 puntos y 18 rebotes, muy cerca de hacer dobles- dobles. En cambio las catalanas se vieron superadas en este cuarto, y solo el buen hacer de Itziar Llobet mantenía a las de la periferia barcelonesa en la lucha por la victoria.

Tras el descanso, nuevamente el equipo de Vizcaino, echo e resto, y volvió a irse en el marcados, pero eso fue como decía mi abuelo, arreón de caballo andaluz,, para luego parar como un burro mohíno, por que inexplicablemente, el conjunto local, regresaba, no sin fortuna, tres ataques consecutivos de las visitantes donde el aro se enjuagaba con los lanzamientos de las violetas, y en cambio los de las azulonas eran engullidos por los aros como los avioncitos que nuestras progenitoras nos hacían simular de pequeños con las cucharas de los purés o comida para bebes, y con eso dejaban el resultado en un apretado 52 – 50.

Pero hete aquí, que el Dios del baloncesto, si existe, nos tenía guardada una sorpresa a todos los asistentes al Circular, y no contento con juguetear con la suerte de cada equipo, en cada cuarto, quiso dar más énfasis a su poder, y dictó sentencia en dos jugadas con nombre propio, María José Bolonio, quien prendió la chispa que desencadenó el hundimiento de las que, hasta aquel entonces, estaban realizando un gran baloncesto coral en contrapartida al juego individual que realizaba la dupla de bases del equipo madrileño Laura Velasco y Beatriz Doménech Y esa chispa no fue otra cosa que dos triples, uno frenando su contraataque, María José estaba, completamente sola, es decir, sin apoyo de ninguna compañera, y tras ver como el equipo catalán hacía un buen balances defensivo, no corta ni perezosa, se levantó y anotó el primero, y el segunda, con las manos y casi el cuerpo entero de Itziar Llobet encima , esto hizo que la desconcentración y la ansiedad empezasen a aflorar en las jugadas posteriores del equipo visitante, llevando su juego al caos, y en cambio, el de las azulonas a la victoria final .

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