La columna de Albert Molinari: ”Asalto a los cielos”

La columna de Albert Molinari: ”Asalto a los cielos”

ALBERT MOLINARI

Esta semana quiero dedicar mis líneas a los verdaderos héroes de Badalona: el equipo júnior. Los chicos de Dani Miret hicieron un torneo excepcional y se coronaron como campeones del 39º Torneo Júnior de Hospitalet ante el F.C. Barcelona por 76-74. En el bloque hay siete nacionales, dos brasileños, un letón y un holandés, todos nacidos entre 2001 y 2000. Un equipo compacto, con roles claros y una dirección y fe impecable desde el banquillo.

Han conseguido un billete para la Final Four de Belgrado, donde se jugarán ser el mejor equipo júnior del Viejo Continente. El Joventut ya tuvo un equipo júnior campeón en 2003, con Alberto Abalde y Josep Ignasi Nogués al frente… y con Dani Miret como asistente de Paco Redondo.

Pero no es casualidad. Dos jugadores disputaron en 2016 el Jordan Brand Clasic (Joel Parra y Pedro Barros); hasta seis jugadores fueron subcampeones de España en 2017. Y para guinda, otros fueron plata en el Europeo Junior del pasado verano.

El nombre que sobresale es Joel Parra. Desde 2016 está en las mejores quinielas de sus categorías, sumando medallas y premios. En Liga Endesa su aportación es testimonial, pero sí tuvo sus minutos en la BCL (18 minutos con 2.3 puntos y 0.7 rebotes). Hablamos de un ala-pívot de 2.02, zurdo, con buen tiro de tres y potente en el rebote. Tiene carisma y sabe activar a sus compañeros, demostrando su rol de líder. Ha pasado de ser un ‘center’ con 15 años a ser un futuro alero fuerte (más ‘3’ que ‘4’) antes de cumplir los 18. Su evolución ha sido lenta pero muy segura.

Los otros dos pilares son Pedro Barros y Arturs Zagars. El brasileño es un alero puro, que gracias a jugar de escolta varios años tiene un gran manejo de balón y buena mecánica de tiro. Rápido y fuerte (200 cm, 90 kg) a sus 17 años está llamado a tener un hueco en el primer equipo en un par de temporadas.

El letón es un recién llegado. Se vio la oportunidad de traerlo a Badalona y parece que han acertado de lleno. Con un buen físico (1.90 como base) pero aún por pulir y desarrollar, tiene una visión privilegiada. Su dirección en la cancha y su tiro de tres son las señas de identidad, amén de una velocidad y descaro. Que les salga un nuevo Dimitrijevic es la intención de sus entrenadores, que sería una gran noticia para el club.

En la final cabe decir que destacó la actuación de Arnau Parrado (2.00, pivot) con 12 puntos en el último cuarto y 23 en total. También fueron clave los triples de Dídac Cuevas (1.75, base) o el buen hacer de Aleix Haro (1.88, base). Todos y cada uno de los chicos de Dani Miret se merecen el aplauso y saborear la gloria. Ahora, a asaltar los cielos.

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