Yo vibré en Marina aquel 4 de octubre de 2017

Yo vibré en Marina aquel 4 de octubre de 2017

Hay fechas en la vida que no es necesario tatuarse en la piel para que sean recordadas para siempre. No es por el simple hecho que puedan ser olvidadas sino porque esos instantes se deben vivir, se debe estar en el lugar de la acción y que los sentidos de la vista y el oído de cada uno sean los propios testigos. Con estos elementos unidos, el 4 de octubre de 2017 es la fecha señalada que nunca olvidarán en Snatt’s Femení Sant Adrià. Así como que ya forma parte del pasado, también ha sido inscrita en el libro de historia del club lila.

Ahora bien, aunque este relato se escriba bajo un punto de vista particular, posiblemente sea portavoz de los 700 espectadores que atestiguaron el debut de Snatt’s en la élite del baloncesto estatal en Sant Adrià de Besòs, con el IDK Gipuzcoa como invitado de honor a la fiesta. Porque sí, fue una auténtica fiesta al margen de no cerrar el acto con victoria. 

Desde esa misma mañana, el club activó la operación ‘LigaDIA en Marina’ para que hasta el más mínimo detalle formara parte de la ceremonia. No era una boda, ni una comunión pero las mariposas en el estómago y los nervios se podían sentir en el ambiente. Nada podía salirse del guión fuera de la pista y la expectación se prolongaba más allá de la propia plantilla del primer equipo. Con las tareas bien repartidas entre la organización, el aficionado disfrutó de una función en la que él mismo formaba parte de ella, quizá sin saberlo o ser consciente.

El club estrenaba un Marina Besòs impecable, digno de una reforma de programa de televisión americano pero sin tirar la casa por la ventana. Una reparación austera y precisa en el pabellón pero que desde fuera diera la sensación que el pabellón hubiera vivido un cambio más bestia. Y así fue. La iluminación impecable, la pista digna para la práctica del ‘curling’ y una grada repleta que aumentaba la sensación de público en cada celebración, aplauso o protesta. Ante esos detalles, desde la pista se podía afirmar con entereza que sí, el asistente de Marina estaba viviendo un partido de la Liga DIA en todo su esplendor. El espectáculo estuvo servido tanto en la pista como en la grada y el culpable de que el listón estuviera tan arriba no fue otra persona que tú mismo. Tú que estuviste en la grada y te levantabas con el puño en alto en cada punto determinante que situaba uno arriba a Snatt’s o que aplaudías el esfuerzo de las jugadoras en cada balón luchado.

Pero esta imagen no debe ser una excepción. Porque el pabellón estuvo brillante, tanto la organización como la grada, y lo mejor de todo es que la temporada no ha hecho nada más que empezar y es tarea del aficionado al baloncesto femenino que se vuelva a repetir. 2.375 sin LF1 en la provincia de Barcelona era mucho tiempo y, con Snatt’s, ese contador ha quedado desactivado.

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