El Sant Gabriel renace y recupera su estatus

El Sant Gabriel renace y recupera su estatus

Por el mero hecho de enfundarse su camiseta y defender el escudo del Sant Gabriel ya se considera que el jugador/a tiene un síntoma de grandeza y orgullo hacia esos colores. Un club que ha vivido altibajos desde su fundación en 1960 pero que desde hace varias temporadas está buscando reencontrarse con sus mejores años. De hecho, la próxima campaña será la más ilusionante que nos pueda venir a la memoria, a la vez que exigente y cuesta arriba desde que se entrara en el cambio de siglo. ¿La bendita culpa? Los jugadores y organigrama del club.

Este año, se podría denominar como el del ‘Séptimo de Caballería’, con sendos campeonatos de liga y respectivos ascensos de categoría: Cadete B, Cadete D, Infantil D, Alevín E, Benjamín A, PreBenjamín B, PreBenjamín C, junto al mismo premio logrado por el Infantil-Alevín femenino, quien disputará la final de la Copa Catalunya. Todo un logro coral que transmite la buena melodía que se genera en el salón de máquinas del club.

Además, en el Ruiz Casado habrá una novedad en la política deportiva para mejorar el rendimiento de los más ‘peques’ y comprobar de qué manera se adaptan un peldaño superior. El PreBenjamín A será inscrito en categoría Benjamín, una decisión tomada a nivel interno y que ya se ejecuta en otras entidades. Por otro lado, y desde hace ya dos años,  el Alevín A Femenino volverá a competir con niños en fútbol-7.

En la subélite 

Si hacemos comparativa con el panorama que se respira a nivel formativo y descubrir en qué nivel se situaría el club adrianense, el Sant Gabriel será uno de los once privilegiados que tendrá un representante en la máxima categoría la próxima temporada desde Infantil a Benjamín, junto a FC Barcelona, RCD Espanyol, UE Cornellà, CF Damm, U. Jabac Terassa, Nàstic Manresa, Girona FC, Nàstic Tarragona y CE Sabadell, Reus Deportiu y UE Llagostera. En definitiva, la crème de la crème en formación de jugadores.

A partir de ahora, ya no solo habrá una única joya de la corona con la salvación del Infantil A en División de Honor sino que el Cadete le hará competencia en asistencia de público para disfrutar de la misma categoría tras lograrse el ansiado ascenso que se llevaba buscando desde que se estuviera en el máximo nivel hace ya 13 años. Pero no todo el ambiente que se respira en el Ruiz Casado es caviar y tiempos de bonanza.

Juvenil, el gran drama en constante caída libre

Aunque hasta categoría Cadete se disfruta de bienestar y alegría, una vez cruzamos esa barrera caemos en el más profundo pozo con el Juvenil. Recuperar la época dorada del Sant Gabriel en su máxima categoría de formación costará miles para que vuelva a brillar en el Ruiz Casado. Tanto es así que la temporada pasada se perdió el peldaño de Preferente y los tres equipos del club militan en Primera División, la penúltima categoría del fútbol catalán juvenil.

Para hacernos una idea del bajón deportivo, el Sangra militó por última vez en División de Honor durante la campaña 1999-2000, tras lograr el ascenso un año antes junto al Europa (98/99), aunque la alegría tan solo duraría un año. La vuelta a Nacional, no fue nada fácil, y cuatro años más tarde se volvió a consumar el descenso, esta vez a Preferente. La temporada anterior, apareció el fantasma de Primera y club volvió a caer.

El hándicap de disponer de tres equipos juveniles en Primera resta atractivo a los jugadores que llegan de categoría Cadete y les obliga a aceptar ofertas y picar a la puerta de otras entidades con mejor nivel. De este modo, el reto que tiene por delante el Sant Gabriel es reanimar la última etapa de formación y completar el círculo de un club de referencia catalán.

 

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