REPORTAJE: Óscar Parra, la esperanza de la Mina en Río 2016

[REPORTAJE] Este 2016 quizá sea una año más para muchos de nosotros, sin importancia, o con la misma que haya podido tener 2015, pero si nos fijamos en el calendario, vemos que agosto coincide con los XXXI Juegos Olímpicos y que tendrán sede en Río de Janeiro. ¿Quién no ha soñado alguna vez con  representar a su país en unas olimpiadas? Situación inverosímil para la mayoría.

Aunque pueda parecer difícil de creer, Sant Adrià podría tener representación en Río de Janerio, y más concretamente en la disciplina de lucha. Óscar Parra, es el aspirante de la ciudad del Besòs para lograr un billete soñado, y que deberá ser sudado para conseguirlo. La historia de Óscar Parra contiene un coctel de elementos vinculados a mucho sacrificio y esfuerzo que le han llevado a aspirar a unos Juegos Olímpicos. Criado entre el barrio de la Mina y el Besos, Óscar es el orgullo y referencia del Club Lucha la Mina.

A pesar de ser ahora mismo un candidato más, pero con notables posibilidades, Óscar podría ser el primer luchador formado en la Mina que dispute los Juegos, un último tren que pasa para el joven de 26 años, y 9 oros en campeonatos de España a sus espaldas. Con 13 años inició su andadura en este deporte minoritario gracias a su hermano. Desde entonces, Parra ha tenido que picar piedra duramente hasta poder compaginar la pasión por la lucha, estudios universitarios -primer luchador del club en cursar estudios superiores – y a su vez ejercer la profesión de informático para poder sobrevivir (ni tan solo vivir) .

“En el primer año de universidad me tenía que levantar a las seis de la mañana para ir a clase a Bellaterra, compaginar los entrenamientos en el CAR y volver a la Mina para las clases con los más pequeños y seguir con mi preparación. Llegaba a casa a las 11 de la noche, comenta Parra de una rutina diaria ‘non-stop’. “Pierdes el tiempo de ocio con los amigos el fin de semana porque se invierte para recuperar las horas de estudio. Es una vida muy estresante pero luchas por aquello que te gusta”, añade Óscar a su sacrificada vida. Eso sí, “la mayor recompensa a todo el esfuerzo que he hecho serían los Juegos pero toda la trayectoria y valores también me han ayudado mucho”, apunta el joven luchador.

Falta de interés político

El poco impacto mediático que genera un deporte como la lucha en los medios de comunicación es un hándicap para que esta práctica pueda explotar y tenga a su vez una mejor posición a nivel nacional. Y esta situación, provoca un efecto dominó que juega a su contra. “La Federación siempre trata de ayudar a los deportistas de élite con subvenciones pero con los recortes intentan que por lo menos podamos sobrevivir”, asegura resignado Óscar Parra. “Las empresas y el nivel político no quieren aspirantes, sino medallas y resultados para que se pueda confiar en nosotros”, matiza.

“A muerte” por lograr el sueño

Pese a superar una lesión de hombro el año pasado que le dejó apartado del tapiz, y una recaído posteriormente, Parra ya se encuentra dispuesto por conseguir su sueño individual y a la vez de su maestro y “padre” profesional Juan Carlos Ramos. “En mayo tendré la oportunidad en el clasificatorio de poder aspirar a los Juegos Olímpicos. La federación española confía en mí y sería una satisfacción muy grande a mucho esfuerzo y sacrificio”.

La ilusión no decae en la figura de Óscar Parra, y el carácter guerrero que le caracteriza muchísimo menos. En poco menos de cuatro meses sabremos si un barrio obrero y de extrarradio como la Mina podrá sacar pecho y decir bien fuerte: ¡la Mina es olímpica!

Foto: El Mundo

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